Cerrado por vacaciones (infinitas).
Nunca había visto mi Madrizzz tan vacío como estaba ayer, en la Virgen de agosto. Media España en la playa, los que no celebrando festejos en los pueblos del interior, verbenas, peñas y corridas taurinas de medio pelo. Y los menos, entre los que tengo el privilegio de contarme, sin movernos del sitio, contemplando los huecos por donde la ciudad respira hondo ahora que se ha quedado vacía. Respiraderos de asfalto.
Prefiero irme de vacaciones cuando el resto regresa, y tengo la suerte de poder hacerlo. Mayo y septiembre son para mí los meses tumbona, y agosto es el mes en que las terrazas de Madriz se expanden como el universo, los autobuses urbanos parecen a punto de salir volando y los semáforos y los horarios no tienen sentido -en realidad nunca lo tienen-. Las obras paralizadas se convierten en cementerios de gravilla y ladrillo ¿dónde veranea un obrero de la construcción marroquí?
Me imagino un cardo rosa flúor rodando cruzando la Gran Vía, con mi mente exagerada y con cierta tendencia al drama tecnicolor, por estético. Es el mundo al revés, la urbe vacía y los despoblados habituales abarrotados de turistas enteradillos y de urbanitas en busca de sus raíces. Me aburre infinitamente echar la vista atrás, pero el corazón a veces me late en modo alerta roja y entonces toca.
Con la mente y la ciudad despejadas es más fácil concluir un capítulo, aunque las despedidas tienen la peculiaridad de que propician más silencios que palabras. Quizá ellas -las palabras- también se cojan turnos de vacaciones.
En diciembre de 2006 comencé a escribir este blog, con la pretensión de mejorar mi pluma y convencida de no dejarme conocer a través de él. Lo primero no sé si lo he cumplido, desde luego lo segundo no. Se me ve el plumero casi desde el segundo post. Supongo que siempre he escrito para alguien imaginario, una especie de ente ideal creado por mi imaginación y mis ganas. Ahora ese alguien es real y siento que ya no tengo que soñarle. Siempre preferí el "nosotros" al "yo" y precisamente yo, tan escéptica, me he tropezado con mi sueño, brillando como un tesoro azul en la decadencia de un amanecer musical.
En este tiempo he leído a otros que, por los mismos u otros motivos que yo, también han compartido emociones e inquietudes conmigo. A algunos los considero amigos sin haberles visto la cara jamás, tampoco hace falta si se ve el corazón y las palabras simpatizan.
Sé que en el futuro leeré mi blog y estallarán fuegos artificiales. Ha sido un bálsamo, un desafío, una compañía, un ejercicio mental, un refugio, un colega, un paño de lágrimas, un reducto de mi ego, una diversión.
Pero ahora toca cambiar de etapa y me sobran ganas y sentimientos.
Gracias a los que me han leído, alimentando así mis ganas de seguir escribiendo.
Besos, Ciberia.





Fernando dijo
Leerte ha sido un privilegio Ciberia.
¡Mucha suerte! En todo lo que hagas...En tu Madriz,o donde te lleven las ganas y los sentimientos o la memmoria del rio
Un abrazo de oso.
:o)
Hasta siempre
16 Agosto 2008 | 09:54 AM