La impaciencia no es una virtud, pensó ella, mientras contaba los minutos que le acercaban a la hora de salida del trabajo, las horas que habían pasado desde que él se fue, las que quedaban para que partiese ella, las que tenían que pasar para que fuese apropiado llamarle, los días que faltaban para el encuentro entre las cinco amigas, los meses que hacía que no le veía, los años que llevaba sin pensar en plural, el tiempo que aún tenía que tragarse al tiempo para que ella pudiera cerrar con doble llave la puerta de casa, subir en un avión de alas grandes y llenas de plumas y desde sus tripas contemplar las nubes que le transportarían hasta el borde mismo del océano. Al llegar caminaría a su encuentro, entonces sí sola, mucho mejor, al menos durante un tiempo, el suficiente para que la espuma del mar la volviera a reconocer, se cambió el pelo hace unos meses y esas cosas se notan. Ella se acercaría, dejando huella, a veces pensaba que no dejaba tanta huella en algunos corazones como le gustaría, pero aquí, en la orilla del mar, lo olvidaba todo y además hasta un tonto dejaría la marca de su camino sobre la arena mojada. La espuma se acercaría sinuosamente a darle la bienvenida, empujada por el oleaje marino, algo cansado del atardecer y de los turistas ingleses y alemanes, los que más abundaban, de mecer sus barrigas inmensas y sus carnes flácidas de jubilados ociosos. El agua burbujeante haría un esfuerzo para colarse entre sus dedos, mezclándose con la arena volcánica formando grumos de oscuro barro que desaparecerían empujados por la marea otra vez, borrando los vestigios de otras pisadas, sobrantes, porque era a ella a quien estaba recibiendo. Ella estaría descalza, obviamente, y miraría la línea del horizonte respirando hondo y justo entonces, en el momento en que el sol de la tarde se proyectase completamente sobre su cuerpo, como un amante exhausto, ella se dejaría despeinar por la brisa marina, respiraría hondo y dejaría de contar. En ese momento perdido, se detendría el tiempo.
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Parece que ya falta poco para tus vacaciones canarias. Disfruta todo lo que puedas, y no olvides lo de chulazo por noche ;-)
Ten buena tarde¡