Es justo lo contrario de lo que he tenido hoy. Pero el nudo en la garganta no me deja respirar y las palabras se asfixian antes de llegar a la superficie. La música, mi música, es el único oxígeno que tengo a mano, aquí en este espacio, mi espacio, que hoy se me antoja irrespirable. También está el boca a boca que me han insuflado algunos abrazos y algunas conversaciones, tan sinceros y tan necesarios que me conmueven hasta llenarme los ojos de lágrimas.
Esta es una de mis canciones favoritas, desde siempre. Hoy necesito escucharlas todas,probablemente una y otra vez. Me temo que me queda mucha noche por delante.

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