Cuando me llamaste no te cogí el teléfono porque no lo escuché, ¿de qué te extrañas? Tú haces siempre lo mismo. Te juro que el sillón me estaba sacando loca, con esas arrugas en la funda roja, imposibles de estirar, con esa arrogancia ¡con lo incómodo que es! Yo no sé si fue eso o que escuchaba una conversación entre mis vecinos subida de tono lo que propició lo que me pasó más tarde. No son excusas, créeme, ¿cómo iba a inventarme algo así? Pues te parecerá mentira que precisamente yo haya hecho algo como eso, pero la verdad me alegro, me sentó tan bien utilizar por fin la cámara de mi móvil para sacarme esas fotos y enviárselas a un desconocido que no me arrepiento de nada. Por fin un estímulo. Y además, no se me reconoce, me cuidé de que la cara no apareciera. Y ahora por qué te callas, qué te he hecho yo. Ese silencio me está resultando petulante, y sabes muy bien que mis nervios no soportan ni los malos modos ni las sábanas sin planchar. No puedo con ello, aunque esté dormida profundamente siento las arrugas como si fueran vetas sobre mi cuerpo. Tú también eres rara, reconócelo ¿o dormir con calcetines en verano te parece lógico? Y tapada hasta las cejas. Espera un momento, que no sé qué suena. Dios, juraría que sale de las mismas tripas de la planta, llevo no sé cuantísimos días sin regarla. Pero ¿acaso las plantas tienen tripas? Será que he echado las cortinas y pide luz. Luz, qué bonita palabra, pero más bonita todavía es oscuridad. ¿Sigues ahí? Ah, qué susto, pensé que ya no estabas. Pero qué callada estás. Sí, síiii, ya sé que eres así, como para no saberlo después de tantos años. Qué curioso ¿verdad?, tan amigas y tan diferentes. ¿Te acuerdas de la primera vez que salimos juntas? Los dragones debieron de quedarse alucinados con nuestra conversación. ¡No paramos de hablar! Recuerdo que tenías en los ojos un brillo especial, a medio camino entre una lágrima y un destello. Me quedé mirándolo sin que te dieras cuenta, estábamos borrachas. Y la luna también. Luego, daba igual donde mirase, veía el brillo de tus ojos, como cuando miras fijamente al sol. Ya, yo también me emociono amiga mía. Me gustaría cruzar la calle y que en la acera de enfrente vivieses tú, pero que durante un tiempo no te dieras cuenta de que yo te observaba. Te cuidaría en secreto, como en la peli de Amelie. ¿A qué no adivinas lo primero que haría? Bueno, era fácil, llenarte la nevera hasta arriba. Y dibujarte sonrisas por todos los espejos, así nunca volverías a verte triste. ¿Y la Lola? ¿Cómo está? Puedes tener muy claro que el agravio que le inflingió a mi felina se lo perdoné porque pensé: de tal palo, tal astilla. Y me di cuenta de que no había malicia. Ya está otra vez ese ruido, me estoy asustando, voy a ver, espera, no cuelgues, que hoy tengo el teléfono gratis.
Ya, ya, ya estoy aquí, perdona, pero no te lo vas a creer, me he asomado al balconcillo de mi apartamento, el que da al patio grande, a las traseras de esos edificios de Fuencarral. Al descorrer la cortina la planta me ha tirado un beso y entonces he visto un montón de piedrecitas grises pegadas en los cristales como una lluvia de meteoritos en miniatura. Me he asomado medio asustada, medio expectante y -vas a alucinar- había una comparsa de mariachis cantando una ranchera. Eran siete por lo menos, con sus trajes de charro blancos y negros, el sombrero enorme de paja, el bigote tupido y armados con guitarras y violines. Lo más sorprendente es que también había un deejay pinchando y que el patio interior se ha cubierto de césped. Hasta había un coche con dos chicas dentro muertas de la risa.
Ya sé que he tardado pero es que me han dado una serenata que me tiene todavía sin palabras, aunque suene raro viniendo de mí. ¿Sabes cómo han terminado? Han gritado todos al mismo tiempo: ¡Viva Zapata!
A Elena, mi amiga, mi hermana.

Buena Noche Ciberia¡¡
Buenas noches, Ciberia.
¿Sofás arrogantes? Joder. Qué bueno.
Un Abrazo.
Dibujas sonrisas por todos los espejos,la plantas te tiran besos, ¿acaso las plantas tienen tripas?, en tu ventana una lluvia de meteoritos en miniatura y
Qué suerte tenerte de amiga.
¡¡Viva Zapata!!
Eso mismo opino yo,que suerte tenerte de amiga..y yo tengo esa gran suerte,me siento tan orgullosa y afortunada por tenerte.....Eres el ser mas maravilloso que he encontrado a lo largo de mi vida...¡Viva Zapata!!