En los últimos tiempos ella está mucho más familiar que noctámbula. También más solitaria que complaciente e infinitamente más iridiscente que opaca. Se aclara todo esto, aun no habiendo necesidad, para que sea más fácil entender por qué ella prefiere tener luces indirectas alumbrando desde abajo antes que una luz intensa sobre la testuz. No es una cuestión de luces, obviamente. Es de sombras. Las calles de la ciudad que ella hizo suya el día que sintió que su interior se encendía mientras caminaba con las pupilas dilatadas entre una multitud anónima resplandecían hoy, impunemente iluminadas. No es el derroche energético, que también, es que tanta luz impide ver las estrellas y sobre todo, evita que la gente oscura se vea como es de verdad. Es decir, oscura. El rubor es una forma de iluminar que abarata costes pero que bloquea emociones y que se queda corto al lado del apasionamiento, que por otro lado incide directamente en el brillo de los ojos y en el calor corporal. Las calles decíamos, refulgían más y más a medida que la noche se tragaba a la tarde, como la tarde se tragó a la mañana y las estrellas se tomaban un moscoso, pactado por convenio con Iberdrola.

La luna no se pronuncia y hace como que le toca menguar, porque es así de estupenda. Ella pasea con su familia: madre, hermanos, cuñados y sobrinos, entre una multitud de luces y sombras que brillan igual, con la misma luz artificial. Es imposible distinguir a las unos de las otras. Ella juega a hacer arbitrarias distinciones, como quiénes de los miles de viandantes llevan patéticas pelucas o quienes agarran de la mano a niños pretendiendo que se ilusionen con muñecos robóticos que se mueven al ritmo del estribillo del vomitivo himno del gigante de los comercios o quiénes son infelices y guardan las apariencias delante de una ración de calamares a la romana y un vermut o quiénes viven en la calle, atrabiliarios y tapados con cartones y bebercio. Ella deja de clasificar porque le llega un destello inesperado. Se da la vuelta y encuentra los ojos de su hermana dirigiendo su mirada a su hijo mayor. Le está diciendo que el lunes por la tarde tienen cita con el médico para un reconocimiento. Pero con la luz que hay ella lee claramente en su interior que en realidad su hermana ha conseguido tres entradas para acudir como público al Hormiguero, que al niño le apasiona y planea una sorpresa. Al punto ella lo entiende todo y si hubiera alzado la cabeza podría haber visto hasta una tímida estrella que prefirió quedarse en su puesto, en vez de irse de jarana. Pero está pagando una máscara de Spiderman que se le ha encaprichado a su sobrino el pequeño y hace rato que ya no piensa en luces. Ahora se imagina catapultada de entre la masa ingente de turistas hacia otra galaxia, a pesar de la niebla y de la oscuridad. Una galaxia habitada por chicos apolíneos y gente majeta en general. Una galaxia sin artificios repleta de gadgets de última generación, aunque resulte paradójico. Un lugar donde la gente llevaría pelucas de colores sin que resultara mamarrachesco.

Preciosa esperanza
Guardame una peluca,eligela tu...
Ten un dia precioso¡¡
Otra historia cojonuda.
Parece increíble que tengas un blog y no una columna diaria en algún periódico. Pero, si la tuvieras...¿en qué periódico, si todos van de lo mismo y dicen las mismas mentiras del derecho o del revés?
Parece increíble que tengas un blog y que los demás podamos leerlo.
Un Abrazo de la Rana que Quiso Reinar y olvidó a qué coño había venido.
Dicen que la luz que desprenden la luna y las estrellas es simplemente el reflejo que en ellas produce el Sol. Pero yo creo que ambas, al igual que ciertas personas, brillan con luz propia (siempre y cuando se mantengan alejadas de la "gente oscura", eso sí).
Me ha gustado mucho tu metáfora sobre utilizar la pasión como fuente de energía. Puede que no produjese ni para encender el ordenador, pero ¿quién lo necesitaría?.
P.D: Si "ella" encuentra alguna vez esa galaxia de la que habla, le agradecería un escueto email con las coordenadas. Eso sí, que ponga alguna Venus entre tanto Apolo.
Saludos luminosos.
Pues yo prefiero no creerme eso Morfeo, aunque sea verdad. Y es más, creo lo mismo que tú sobre las personas. Por eso hablé de la "gente oscura". Si la pasión fuese una energía renovable, yo sería una fuente energética a tener en cuenta :-)
Por supuesto que "Ella" te enviaría las coordenadas una vez instalada en su galaxia, porque las aglomeraciones no le ponen nada, pero sí la buena compañía (aunque no sea apolínea). Y bueno, hablaré con alguna Venus que conozco, seguro que se anima. Besos refulgentes.
Rana, me has dejado sin palabras, gracias.
Fernando, la peluca más bonita para ti. Fíate de mí te aseguro que no soy nada discreta (estéticamente). Besos mil.
jajajaja
La llevare con mucho gusto¡
Pasa buena tarde
Hola Ciberia:))
Precioso.
Es cierto: hay gente que irradia luz. Bueno: todos la irradiamos, pero no todos la misma ni del mismo color ni con la misma intensidad.
Hay personas con quien puedes pasear por un calle oscura ó que te puede acompañar en un momento sombrío, porque son luminosas y con ellas estás a salvo. Hay personas que da igual si las situas en un escenario con doce focos alumbrando: su luz es tan oscura que ensombrecen lo que tocan...
No me gusta esa iluminación navideña que casi me obliga a llevar las gafas de sol puestas en Preciados. No me gusta que me digan con qué me tengo que divertir ni en qué momento. Todas mis fotos disfrazada son fuera de época: ni en navidad, ni en carnaval...
Que tu sobrino disfrute de veras en "El hormiguero".
Un besazo:))
¡Me encanto! Ciertamente, que bien escribes.
Nada mejor que dejar que la luna ilumine las miradas. Nos viene muy bien recordar que la ilusión no se vende en el nuevo marketing.
Un abrazo
Ten buen fin de semana Ciberia.
Preciosa ensoñación, las estrellas y Madrid, el gran teatro de la ciudad con sus focos, y el gran espectáculo del mundo con los que le son propios, la brillante luz del cariño de los niños... iluminado post y preciosas palabras, es un placer encontrarte en este remanso de claroscuros urbanos. Si no te parece excesivo te daría un beso.
ten buena epoca...
Un saludo y un abrazo de oso¡¡