No me avergüenza decir cuánto le quise. Le quise tanto que la boca se me llenaba de amor y al moverme se derramaba por las comisuras y se evaporaba alrededor mío y lo volvía a respirar y era enfermizo y pasional. Y ciego. En esa época las madrugadas eran eternas y plateadas, se llenaban de píxeles que entonces todavía eran ciencia ficción para ambos. Juntos nos descubríamos mirando a la ventana gimiendo de placer derramando sobre el sofá compartido el sobrante de nuestras ansias. Las del uno por el otro. Yo sólo quería quererle, así que el resto de las cosas que conformaban entonces mi vida, estudios, familia, trabajo por horas de camarera, tintes de colores estridentes, fiestas infinitas, libros reveladores, películas porno y tecnología me parecían un puro trámite que cumplía sólo porque cuando el sol por fin se iba a sobar, con sus rayos lamidos y su hipocresía –hacía tanto frío-, empezaba para mí la verdadera vida, las horas compartidas, el insomnio por placer y el placer a secas y la adoración febril por las estrellas y la luna y el humo plateado de los petas, rodeándonos siempre. Nunca he vuelto a encontrar un respaldo tan sensual como su pecho ni unos dedos tan largos y tan sabios como los suyos ni una boca tan rica y tan profunda. Quería saberlo todo de él y cuanto más sabía, más me gustaba. Y así pasó mucho tiempo. Cada día, antes de salir sigilosa de su casa e irme a cumplir con las obligaciones absurdas que llenaban mi vida de estudiante, hija, hermana, amiga y curranta, con la resaca del amor empastándome la boca, los labios hinchados de mordiscos y los ojos brillando como un bosque entero ardiendo, le escribía una nota de amor ridícula, llena de corazones, muñecos pintados, ironías rebuscadas para sorprenderle y esperanza de que aquello no se acabase nunca.
Tuve suerte porque al menos a mí me duró casi siete años ese sentimiento. De los tópicos prefiero no hablar, después de todo me quedé con lo que arriba expongo y ese tesoro sigue siendo mío, aunque yo ya no sea esa niña triste y loca que amaba a un niño loco y triste, y a todo ello lo llamábamos amor, como en el poema de Rabanal. Lo que daría por volver a serlo y que mi corazón fuese para siempre un imbécil.

Siete años dan para mucho...
Es mas de lo que tiene mucha gente.
Tubieron que ser grandiosos por lo que narras.
Ten muy buena noche.
Precioso
Ciberia, qué bonito!
Yo continuo con mi primer amor, y a veces recordamos las tonterías que hacíamos cuando éramos críos. Hoy, sin ir más lejos, le he robado una pestaña de su mejilla derecha, le he pedido que pensara un deseo, y se la he echado por dentro de la camiseta. Nos hemos reído mucho con la parida, porque hacía años que no la hacíamos. "Qué chorrada más gorda", me ha dicho, "y lo que me gustaba antes que me la hicieras...".
A veces recuerdo los primeros acercamientos sexuales, en una parte abandonada de la estación de trenes. Fantástico. Sexo al aire libre (más de uno se pondría las botas mirándonos). Las pajillas en el cine X) y en cualquier sitio que nos diera un poco de cobijo.
En fin, que sí, que el primer amor no se olvida jamás. Son sensaciones maravillosas y eternas. A veces pienso que nunca volveré a querer a nadie de esta forma (ahora mismo está roncando y hasta me hace gracia). Aunque, después de este derroche empalagoso que acabo de hacer, también admito que hay momentos en los que lo estrangularía con una cuerda de colgar jamones jajaja.
Voy a por un relajante muscular. Un beso, chavala.
Hola Ciberia:))
Yo creí que existía "el primer amor". Lo creí cuando no sabía lo que era estar enamorada, cuando pensaba que "el primer amor" debía ser algo más fuerte y más importante que aquello que yo sentía, por mucho que me tuviese más tonta y más lúcida que nunca por los rincones...
Luego he aprendido que con cada amor, vuelve el primero. Ó, no. Con cada nuevo amor, el anterior se queda pequeño. Es imposible que pensemos que antes amamos más. Que antes hubo alguien por quien sentimos eso que ahora sólo nos provoca la presencia del otro...
Tengo la teoría de que nunca dejamos de tener doce años, en lo básico.
Y qué amor puede ser más intenso que el de esa edad: hormonas revolucionadas, olores que antes no se percibían, uñas que pintar, amigas a quien contar...
Seguro que el siguiente "primer amor" te hará volver a ser lo que añoras. Porque, si no vuelves a sentirte así... es que no es amor.
No que no sea "el primero".
Besos:))
Fer, sí, fue grandioso, aunque también las pasé más putas que Caín, pero bueno, ya sabemos que el amor es lo que tiene. Besitooos.
Ay Chipi, ves como yo tengo razón cuando te digo que me das envidia. Aunque claro, una de cal y una de arena, lo de los ronquidos me los pone como escarpias. Lagarto, lagarto, este mi primer amor también roncaba cual energúmeno y era imposible despertarle por la mañana, yo soportaba estoicamente el infernal sonido de su despertador. Fíjate que me has recordado cuántas veces tuve ganas de estrangularle yo también. Je. Lo bueno de todo esto es que seis años después de habernos separado seguimos muy unidos, cada uno con su vida, pero con un vínculo entrañable y prpfundo, ahora reconvertido en preciosa amistad, que intuyo nos acompañará siempre. Hace poco hablando con él por teléfono yo lloraba por otro y él me consolaba. Él. Me alegro de ser como soy y también de que él sea como es, porque supimos echar tierra encima de lo feo y cuando pasó un tiempo razonable elevar estos recuerdos a los altares de la memoria. Y cada uno a lo suyo, of course.
Bruxana, no dudo de que pueda volver a enamorarme, febrilmente incluso, pero sé que no va a ser como fue entonces. Será pasional, será intenso, bestia, apasionado, enfermizo o todo a la vez. Pero entonces tenía, además, un manto de inocencia que ahora ya no está. Ahora el manto es de sentido del humor, que tampoco está mal y de suspicacias, que ya es más jodido. Besitos guapa.
Como podéis observar, no tengo sueño y tengo la tecla suelta y ganas de echar un polvo.
Preciosa historia, que bonito es el primer amor, cuantos sentimientos!!
BESOS Y FELIZ FINDE!!!!
Que bonito!!, joe se me han saltado las lágrimas, uhmmmm, mi primer amor fue el amor de otras aysssss jajajajaja
saludosssssssss
Aunque si puedo decir y con la boca llena, que la primera persona que llenó mi vida la conocí hace 14 años y sigue a mi lado ♥
Uys, si he puesto un año de más, será por eso de: 13 mal número si no crece? ajajajajaj
besukissssss y he tenido la osadía de añadirte como amiga
Es genial!!!! No?