Quería contenerme, he intentado controlarme, sujetarme a mí misma. Me he dicho: Oh vamos tía, ¿realmente crees que a alguien más le seguirá haciendo gracia algo ya tan antiguo, que todo el mundo conoce? ¿Sinceramente piensas que el hecho de que tú te sigas descojonando una y otra vez con esta y otras tonterías similares, junto a tu queridísimo Orate, significa que el resto del mundo es así?

Me lo he dicho todo... mas no puedo evitarlo... A qué ton. Me parto de risa.